Seminario
Antropología de la Violencia
La violencia
es un acto racional e intencional
Dora Villalobos Mendoza, corresponsal
Cimac | Chihuahua
El
"polvorín" para que estalle la violencia
está puesto en muchas partes del país donde
la pobreza y la marginación no tienen salida, y donde
el malestar social es tan grande que la ciudadanía
opta por tomar justicia por su propia mano, advirtió
la doctora en Antropología Martha Rebeca Herrera
Bautista.
Al
impartir aquí el seminario "Antropología
de la Violencia" organizado por la Escuela Nacional
de Antropología e Historia y del Instituto Chihuahuense
de la Cultura, dijo que la violencia ha ido en aumento debido
a varios factores.
Aseguró
que la violencia no es un acto biológico, inherente
al ser humano, sino una acción racional e intencional
de actuar contra otro para lograr dominarlo, someterlo,
eliminarlo o incomunicarlo, producto de las relaciones sociales
del individuo.
La
violencia, dijo, es compleja, dinámica y multifacética
porque se presenta en distintas formas, en diferentes medios
y cambia conforme se transforman las sociedades.
La
violencia cuestiona todos los derechos fundamentales del
ser humano, empezando por el derecho a la vida, a la igualdad,
la libertad, la dignidad y el desarrollo del individuo,
especifica.
A
juicio de la antropóloga, la intolerancia a lo diferente
es lo que más propicia la violencia. Los grupos sociales
siempre han estado marcando la diferencia entre unos y otros,
entre blancos y negros, entre hombres y mujeres, entre nacionales
y extranjeros, entre primermundistas y tercermundistas.
Una
diferencia muy marcada entre hombres y mujeres es la división
de lo público y lo privado, donde las actividades
masculinas se desenvuelven en la esfera pública y
las femeninas al interior del hogar, de manera privada,
hizo ver la especialista.
Para
contrarrestar la violencia, la especialista propuso desmitificar
los discursos científicos, religiosos, políticos
y familiares; desmitificar las prácticas y creencias.
Es
necesario reconocer la violencia como un acto social, sensibilizar
a los diferentes actores sociales sobre los daños
que ocasiona, ver, oír, hablar y no olvidar los abusos;
comprender las condiciones, los hechos y los protagonistas;
reconocer las diferencias socioculturales, de género,
de edad, de religión y de etnia.
Así
como promover la igualdad de oportunidades económicas,
educativas, sociales y políticas; resignificar el
valor de la vida, las relaciones familiares, los estereotipos
y los roles sociales.
06/DVM/LR

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