Documenta
PRODH contaminación y abusos de empresas
Pide ONG a
gobierno Mexicano garantizar el derecho al agua
María de la Luz
González Cimac | México, DF
El
Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín
Por Juárez” (PRODH) pidió al gobierno
mexicano desarrollar una política nacional que garantice
el goce del derecho humano al agua, y que reconozca la profunda
injusticia que existe en el acceso al líquido.
En el informe "Agua, conflictos y derechos humanos",
la organización responsabiliza a empresas públicas
y privadas como la paraestatal Petróleos Mexicanos
(PEMEX) y las trasnacionales de alimentos y agroquímicos
de los conflictos sociales y ambientales, en el país
por violaciones al derecho humano del agua.
El documento, elaborado a partir de denuncias públicas,
investigaciones de especialistas y monitoreo hemerográfico,
cita como ejemplos las concesiones otorgadas a la minera
Peñoles para abastecer y distribuir el líquido
en varias ciudades del país.
También analiza los derrames de petróleo de
PEMEX en el Río Coatzacoalcos que, en lugar de ser
objeto de sanción por parte de las autoridades ambientales,
se convierten en un gran negocio para empresas privadas
supuestamente especializadas en la limpieza de hidrocarburos,
como Sanit Marco, Lico Ambiental y Recover, entre otras.
La organización expone también casos de acaparamiento
y contaminación de agua por parte de empresas privadas
de agua en el estado de México o compañías
mineras como Bismark o Peñoles, cuyo presidente,
Alberto Bailleres, es integrante consultivo de la Comisión
Nacional del Agua (CNA).
El informe denuncia que el Grupo Peñoles no solo
maneja el agua a través de sus filiales en el sector
minero, sino que, en sociedad con la española Suez,
una de las grandes trasnacionales del agua, ha obtenido
concesiones para administrar y abastecer el líquido
en el Distrito Federal, Acapulco y Navojoa.
Peñoles, además, participa en el financiamiento,
construcción y operación de plantas de tratamiento
de aguas residuales en León, Torreón, Matamoros,
Ciudad Obregón y Puerto Vallarta, pese a estar involucrada
en la contaminación con cadmio y arsénico
en Torreón que ha afectado a por lo menos 632 niños,
destaca el organismo.
Otro ejemplo es el de la transnacional Granjas Carroll de
México, dedicada a la producción comercial
de cerdo en el Valle de Perote, Veracruz, la cual además
de sobreexplotar los mantos acuíferos, los contamina
con excrementos y cadáveres de animales, denuncia
el informe.
En contraste, con las sanciones por violaciones ambientales
que se han impuesto en Estados Unidos a Smithfiel Foods
Inc., la transnacional de la que es subsidiaria Granjas
Carroll de México, la empresa sigue operando en el
territorio nacional sin problema alguno, agrega.
El informe sostiene que el acaparamiento de agua, el favoritismo
de autoridades hacia empresas, el uso arbitrario del poder
y la ausencia de una estrategia y un plan de acción
nacional sobre el agua para toda la población no
sólo afectan el derecho de ésta a acceder
con suficiencia al líquido esencial para la vida.
También, agrega, impactan negativamente en una cadena
de otras garantías básicas como el derecho
a la vida y a la dignidad humana, a la salud, a la vivienda
y alimentación adecuadas, así como a la no
discriminación.
Por ello, advierte sobre la necesidad de una política
nacional que garantice el disfrute del derecho humano al
agua, pues quienes carecen de este recurso viven en condiciones
de desigualdad frente a las grandes empresas que lo acaparan.}
“Es urgente no pensar que el agua sea una mercancía,
sino reafirmarla como un bien común intrínseco
al derecho de la vida", demanda el organismo.
Advierte que si el Estado mexicano permite que aumente la
tensión y el conflicto social por el control del
agua y no regula apropiadamente su distribución,
aplicando los criterios internacionales, “estará
contribuyendo a acrecentar la crisis de ingobernabilidad
en nuestro país”.
06/LG/LR

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