Red Género
y Medio Ambiente
Las mexicanas,
fuera de la toma de decisión respecto al agua
Guadalupe Vallejo Mora
Cimac | México, DF
A
nivel nacional las mujeres siguen fuera de los espacios
de decisión con respecto al agua tanto a nivel local,
como municipal o de gobierno, y su presencia es nula en
las políticas de gobierno, opinó Irma Henze,
de la Red Género y Medio Ambiente, con sede en Chihuahua.
Durante
su participación en el Foro Internacional en Defensa
del Agua destacó que a fin de lograr el empoderamiento
de las mujeres en el tema del vital líquido, la Red
realizó talleres en cinco estados del país,
para conocer experiencias, usos y costumbres y formas en
que la población femenina afronta la carencia del
vital líquido.
De
esos talleres celebrados de septiembre a enero de 2006 en
Chiapas, Chihuahua, Yucatán, DF, Quintana Roo, entidades
donde trabaja la Red, surgió la llamada Agenda Azul,
un proyecto único en América Latina que pretende
hacer visible el papel de las mujeres en el acceso, uso
y gestión del agua.
Entre
otras conclusiones a las que se llegó, dijo, fue
la necesidad de que las mujeres participen en el diseño
de las políticas públicas que tiene que ver
con el agua, pues son ellas a quienes impacta directamente
la ausencia, contaminación, abuso, privatización
o concesión de la misma.
La
activista destacó que “sin la participación
de las mujeres en el diseño y elaboración
de las políticas del agua, éstas serán
de gobierno y no podrán llamarse nunca políticas
públicas”.
“Los
talleres fueron de suma importancia porque logramos concluir
que las mujeres tienen mucha sabiduría respecto al
agua, como en el caso de las mujeres tarahumaras indígenas
de la sierra de Chihuahua, quienes desconocen que significaba
el ciclo de agua, pero en la práctica reconocen cuando
el líquido está contaminado y es escaso, por
lo que deben de almacenar agua de lluvia para sobrevivir”.
Al
abordar el Taller sobre el contrato social del Agua, indicó
que para las mujeres urbanas, semi urbanas, rurales e indígenas,
la visión respecto al tema del agua es diferente,
porque mientras las primeras exigen tuberías, las
rurales saben que si hay deforestación no les va
a llegar el agua.
Ellas
se preparan y juntan el agua de lluvia que sirve para todo,
cocinar, lavar, bañarse, regar sus plantas, hacer
la limpieza, en síntesis, para vivir. “Para
ellas el agua es un elemento nada abundante por lo que han
diseñado estrategias que superan al mejor de los
programas oficiales, porque ellas sí saben como enfrentar
la falta del líquido”.
06/GV/LR

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