De nada
sirve tener el agua cerca
Traen al TLA
la realidad de las mujeres mazahua
Soledad Jarquín
Edgar Cimac | México, DF
Hay
paisajes engañosos. Ese es el mensaje que María
Cruz de Paz Reyes deja cuando dice que “de nada sirve
tener el agua cerca, de nada sirve ver las presas muy cerca
de sus casas, sí para tenerla hay que acarrearla
en cubetas, caminar cuatro kilómetros, con el chamaco
en la espalda y el bulto de ropa en el otro lado”.
Integrante
del Movimiento Mazahua para la Defensa de los Recursos Naturales,
María Cruz, releja en su rostro las quemaduras que
el sol ha producido en ella, “de tanto ir y venir”
con las cubetas para traer lo que define como “una
prioridad para sus vidas”: el agua.
Así
llegaron las mujeres del Movimiento Mazahua para la Defensa
de los Recursos hasta el ex templo del Corpus Christi en
el corazón del Distrito Federal, para demandar agua
para sus pueblos y solicitar la intervención del
Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA).
La
vieja y raída manta tiene un mensaje que en más
de cuatro años de lucha sigue vigente, “queremos
agua”. Pero la realidad, la define María Cruz
de manera simple, “nuestros gobiernos nunca nos han
hecho caso, no se si por pobres, por indígenas o
porque somos las mujeres quienes hemos encabezado esta lucha”.
Una
lucha que asegura tiene símbolos, con los rifles
de madera, que se quedaron ahora en el estado de México,
las mazahuas sorprendieron cuando se presentaron por primera
vez en una protesta y exigieron agua para sus pueblos, agua
no como un paisaje sino como una realidad.
Entonces,
señala María Cruz, adelantamos al gobierno
que de no tener una respuesta habría una guerra,
porque esa agua que ahora pasa, que solo vemos pasar es
también nuestro derecho, dice esta indígena
mazahua originaria de Donato Guerra San Miguel Xoltepec.
Explica
que el problema es que a través del Sistema Cutzamala
se extrae el agua de sus comunidades para llevarlas a las
grandes ciudades y zonas conurbadas, una de ellas la zona
metropolitana de la ciudad de México, por eso no
estamos de acuerdo, “porque mientras se traen las
aguas a las ciudades nosotras no la tenemos”.
Con
su vestido mazahua, una mezcla de indígena y mestiza,
advierte que han tenido que llegar hasta el TLA, una instancia
internacional de justicia ambiental, porque los gobiernos
locales “no ven lo que nosotras tenemos que hacer”
para tener el agua.
Para
Martha Flores Reyes, otra de las mazahuas que encabeza este
movimiento, se refiere al otro problema del agua: la contaminación,
como sucede con el río Malactepec. “El agua
parece atole y la Comisión Nacional del Agua dice
que no está contaminada”.
Nosotras
no creemos lo que dicen (el gobierno y las instituciones),
por eso seguimos “en pie de lucha”, sostiene
con un dejo de decepción, que la llevó a subir
este sábado hasta el templete del Corpus Christi
y hablar de tú a tú con los jurados del TLA,
“pedimos a las autoridades del país que nos
apoye, pero no hemos viso ninguna respuesta”.
EL
PEOR DETERIORO
El trasvase del río Cutzamala abastece de agua a
más de 20 millones de habitantes de la gran zona
metropolitana de la ciudad de México. Es una obra
gigantesca que produce polémica, mediante la cual
se extraen 18 metros cúbicos de agua por segundo
y que recorre una distancia de 170 kilómetros, a
través del Valle de Toluca, hasta la metrópoli.
Para la Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México
(Ecomunidades) este sistema es como “una infraestructura
monstruosa que ha dado vida a una megalópolis desquiciada
que tiene las más bajas calificaciones mundiales”
en cuanto a la calidad de vida y cuidado del ambiente, como
señala el resumen de prensa del rasvase del Cutzamala-México.
“Lagos
casi desaparecidos, bosques enfermos, ríos entubados
y suelo cubierto por una inmensa capa de asfalto, con más
de tres millones de automóviles en circulación,
esta cuenca esta entre las 10 zonas más deterioradas
de la Tierra”, como resultado de las tecnologías
inapropiadas.
Por
ello, las mujeres mazahuas y Ecomunidades pidieron al TLA
rechazar el trasvase Cutzamala “por sus calamitosos
efectos en la población, urbanización y degradación
ambiental de la cuenca de México” y pidieron
se condenen los proyectos similares que el gobierno mexicano
pretende realizar en las ciudades grandes del país.
Éste
fue el último caso presentado en el TLA, auspiciado
por la Fundación Heinrich Böll, cuyos veredictos
en torno a 13 de México y el resto del continente
se darán a conocer el lunes a las 15 horas, hora
local.
06/SJ/MR

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