REPORTAJE
Mujeres y Agua,
cifras engañosas de más trabajo
María de la Luz
González * Cimac | México, DF
Por
primera vez, en estadísticas oficiales del Instituto
Nacional de Estadística Geografía e Informática
(INEGI) salen a la luz los promedios numéricos que
muestran las desigualdades y la inequidad de género
en el acceso a los servicios de agua potable y drenaje.
Las
mujeres y los hombres tienen conductas y actitudes diferentes
acerca del agua, aun en condiciones similares de acceso
y desarrollo, o de marginación, de acuerdo con estadísticas
inéditas del INEGI que, por primera ocasión,
ha incluido la perspectiva de género en sus análisis.
Hortensia
Medina Uribe, subdirectora de Estadísticas de Investigación
y Diseño Conceptual del INEGI, a cargo del proyecto,
encontró las disparidades entre los promedios nacionales
de cobertura de agua potable y drenaje, así como
las diferencias en esos mismos indicadores entre mujeres
y hombres de la misma región y la misma condición
de jefes de familia.
Por
ejemplo, la comparación entre los resultados del
Censo de Población y Vivienda registra aumentos importantes
de cobertura en agua potable y drenaje de 1960 al 2000,
en general. En ese periodo, la disponibilidad de agua entubada
a nivel nacional pasó de 32.3% a 85.2 y el drenaje
de 28.9 % a 75.4%.
Sin
embargo, los grandes promedios nacionales son engañosos
y cuando los datos se procesan con otro tipo de cortes espaciales
y variables, cambian bastante, destacó Medina Uribe,
citando los resultados del Censo de Población y Vivienda
del 2000, del que presentó estadísticas desagregadas
por sexo.
Los
hogares con jefatura femenina que tienen acceso al agua
potable dentro de la vivienda son 61% del total, contra
57 % de los encabezados por varones; aunque la proporción
varía en el rubro de acceso al agua potable en el
terreno, fuera de la vivienda, donde la tasa para hogares
masculinos es ligeramente mayor: 26.9 % frente a 25.2% de
los liderados por mujeres.
Cuado
el agua proviene de una llave pública, la proporción
cambia nuevamente y los hogares de mujeres superan ligeramente
a los de varones: 7 % frente a 8.9%, y en el abasto obtenido
de otras fuentes, como otra vivienda, agua de pipa, de pozo,
río o lago, la tasa de mujeres sin acceso es, siempre,
ligeramente menor que la de los hogares encabezados por
hombres.
En
la cobertura de drenaje, las disparidades se mantienen.
El promedio nacional, de acuerdo con el Censo de Población
del 2000, la proporción de viviendas conectadas a
la red pública es de 68.1 % para hogares encabezados
por mujeres y 62.6 % para los jefaturados por varones.
Una lectura preliminar
“Hay
una tendencia a que los hogares con jefatura femenina tienen
un porcentaje más alto que el de hombres por disponibilidad
de agua entubada dentro de las viviendas, es decir, una
mejor calidad de acceso”, explicó la investigadora.
Uno
supondría que si la red es pública, los hogares
con jefatura femenina y masculina deberían tener
el mismo porcentaje de cobertura, pero estas pequeñas
diferencias nos indican que algo sucede.
Si
el agua entubada está disponible todo el día,
los hogares con jefatura masculina aventajan a los de mujeres,
pues son 60.2% frente a 59.2%, pero en las condiciones más
adversas de disponibilidad, como suministro por unas horas
al día o unos días a la semana, las viviendas
de mujeres superan a las de varones hasta en siete puntos
porcentuales, probablemente por el mismo motivo: la mujer
es la responsable del abasto de agua.
Una
posible respuesta, está en los resultados de la Encuesta
Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), elaborada por el INEGI
en 2002, que refleja la desigual distribución del
trabajo entre mujeres y hombres al interior de los hogares.
En
el rubro miembros del hogar de 12 años y más
que realizaron alguna actividad relacionada con el medio
ambiente, precisa que 20.26 % de las mujeres sin instrucción
escolar acarreó o guardó agua para uso del
hogar, frente a 17.66% de los hombres en la misma situación.
En
tareas de acarreo de agua participaron el 13.67% de los
varones, y las mujeres doblaron esa proporción, al
ser 26.74% las que se encargaron del abasto de agua. Según
estas cifras, a las cargas del hogar y los hijos, las mujeres
suman la responsabilidad del abasto de agua.
Las
mujeres son, también, las que más gastan en
llevar agua al hogar cuando el líquido no está
disponible. Los hogares con jefatura femenina que gastaron
en agua purificada en 2000 fueron 17.3% frente a 15.6% de
los de varones.
Las
otras voces
México
se convirtió esta semana en un espacio en el que
se confrontaron dos visiones opuestas sobre el manejo del
agua, y donde las mujeres alzaron su voz para expresar sus
afanes, demandas y propuestas en torno al abasto y cuidado
del líquido, durante la segunda conferencia de trabajo
de la organización Women for Water y otros foros.
El
Foro Mundial del Agua, organizado por el gobierno federal
y el Consejo Mundial del Agua tuvo una contraparte crítica,
en las jornadas de defensa del líquido y el foro
internacional alterno convocado por organizaciones de la
sociedad civil en contra de la tendencia privatizadora del
recurso, que avanza por todo el mundo.
Experiencias
exitosas de colaboración entre compañías
públicas de agua expuestas por panelistas de Europa,
Asia, y América Latina, presentadas en este espacio,
echaron abajo el mito de que la privatización es
la única vía para garantizar la eficiencia
en el manejo del agua y, por el contrario, los casos concretos
y sus resultados, evidenciaron el fracaso de las compañías
privadas, que además de encarecer el recurso son
deficientes en el abasto.
Los
casos de violación al derecho al agua, entre ellos
siete de México, tuvieron también, pese al
intento de boicot oficial, un espacio de debate el a audiencia
pública que realizó esta semana en México
el Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA), aunque los señalados
como responsables, paraestatales como PEMEX, autoridades
y trasnacionales del agua, prefirieron ignorar la convocatoria.
La
riqueza del debate y las propuestas de las jornadas alternas
contrastaron con la desorganización y el caos que
prevaleció en el Foro Mundial del Agua, convocado
por el gobierno federal y el Consejo Mundial del Agua (WWC),
que tuvo como sede al Centro Banamex, convertido en un laberinto
de 17 mil metros cuadrados en el que nadie podía
informar y nadie sabía dónde debía
ir.
Deficiencias
en el sonido durante los eventos y en las traducciones opacaron
el brillo que se pretendió dar al encuentro, en el
que predominó la retórica. Tanto el presidente
Vicente Fox como el titular del WWC, Luïc Fauchon,
reconocieron el derecho humano al agua, sin referirse a
los acuerdos y las acciones de las trasnacionales que privatizan
el recurso a espaldas de la sociedad civil.
06/MLG/LR

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