Discriminadas
en tiempos de paz y vulnerables durante conflictos
Una vez más
la solución fue violencia extrema contra las mujeres
Coralie Faure Cimac
| México, DF
Una
vez más, frente a un movimiento social que molesta,
las autoridades mexicanas no encontraron otra solución
que el uso de la violencia, en particular en contra de las
mujeres.
En San Salvador Atenco, la violencia en contra de las mujeres
se inició con la represión armada del movimiento
y continuó como violencia sexual (exhibidas desnudas,
torturadas, golpeadas y violadas) durante la detención
de las activistas por las fuerzas policiales.
Las
mujeres, discriminadas en tiempo de paz, son las más
vulnerables en tiempo de conflicto por parte de las fuerzas
policíacas, que aunque existen justamente para defender
las leyes del Estado Republicano, se permiten negar los
derechos básicos de ellas como si fueran “botín
de guerra”.
La pregunta es ¿por qué el Estado no protege
los derechos de la mitad de su población?...Quizá
porque tiene un interés en la humillación
de las mujeres: en nuestras sociedades, donde el cuerpo
de la mujer tiene una dimensión simbólica.
Tocar a la dignidad de las mujeres, es dar un golpe fuerte
a la comunidad de donde nació el movimiento.
Ese
golpe, ha sido usado miles de veces en la historia de la
humanidad.
Los
derechos de las mujeres no sólo son violados con
los abusos de las fuerzas de la policía, sino también
por las mismas autoridades que prefieren usar la fuerza
que impulsar el debate y con inteligencia contestar a quienes
le señalan sus imperfecciones.
Algunos
legitiman el uso la violencia en contra de los “rebeldes”
en el nombre de la defensa del orden. ¿pero que sentido
tiene la paz social si se hace con la represión de
los movimientos ciudadanos?.
¿Como
hablar de Estado de Derecho cuando para existir, sacrifica
la dignidad de una parte de su población?
06/CF/LR

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