“Que todas las niñas cuenten”

El cáncer cervical es prevenible, recuerda OPS a Latinoamérica

 

 

Washington, D.C. 21 marzo 07 (CIMAC).- El cáncer cervical y su devastador impacto en la salud de cientos de miles de mujeres en todo el mundo constituyó en la Organización Panamericana de la Salud (OPS) el centro de la atención del Día Internacional de la Mujer 2007 que, en este año y bajo el eslogan “Que todas las niñas cuenten: el cáncer cervical es prevenible”, subrayó el carácter prevenible de esta enfermedad gracias a las nuevas vacunas existentes y otras en estado de desarrollo avanzado.

 

PERFIL DE INEQUIDAD

 

En el Día Internacional de la Mujer 2007, la OPS hizo énfasis en una problemática especialmente notoria y preocupante. El cáncer cervical es una enfermedad que en un 80 por ciento de los casos ocurre en países de bajos ingresos que adolecen de serias brechas en su capacidad para responder a este desafío en igualdad de condiciones a países como Estados Unidos o Canadá, donde se han registrado significativas reducciones tanto en sus índices de incidencia como de mortalidad.

 

Por ejemplo, cifras de la OPS muestran que en Canadá la tasa de mortalidad por neoplasias malignas de útero y placenta, por 100 mil mujeres, en el grupo de 45 a 64 años de edad alcanzó 8.2 en el 2002, mientras que en Paraguay fue 8 veces más (70.4). Asimismo y según las mismas fuentes, el rango de la incidencia estimada por neoplasias malignas del cuello del útero (ajustada por 100 mil mujeres), también con datos del 2002, variaba entre un 7.7 en Canadá y un 87.3 en Haití.

 

Al interior de los países también se reproducen estas inequidades.

 

Así, en Ecuador en el 2004, el 70 por ciento de mujeres indígenas de 15 a 49 años con experiencia sexual nunca se realizaron una prueba del virus del papiloma humano, frente a una media nacional del 35.6 por ciento. En Guatemala, cuya media nacional en el 2002 era del 32.5 por ciento, el porcentaje de mujeres indígenas de 30 a 49 años que nunca se realizaron un examen alcanzó ese año el 58 por ciento.

 

Aunque el cáncer cervical es una condición prevenible, los expertos en salud pública reiteraron en el Día Internacional de la Mujer que esta enfermedad aún continúa siendo un gran problema de salud pública para mujeres en el mundo en desarrollo y especialmente en la mayor parte de los países de América Latina y el Caribe donde, como revelan los datos, no se han observado las mismas tendencias de reducción de incidencia y mortalidad.

 

NUEVA VACUNA

 

La mayoría de los casos de cáncer cervical están ligados a la infección genital por el virus del papiloma humano (VPH), cuya mayor tasa de incidencia generalmente ocurre en mujeres de edades comprendidas entre los 16 y 20 años.

 

Hasta este momento, la mejor forma de prevenir el cáncer cervical consistía en la realización de exámenes ginecológicos, tamizados, y en el tratamiento de lesiones pre-cancerígenas.

 

Sin embargo, una nueva vacuna que previene contra la infección del VPH causante de la mayoría de los casos de cáncer cervical, así como una segunda vacuna que se espera sea aprobada pronto, han venido a dar una nueva relevancia e ímpetu sobre las acciones de las instituciones internacionales de salud pública, los gobiernos y los sectores público y privado por fortalecer la capacidad de los países, especialmente los de bajos ingresos donde la incidencia es mucho mayor, para enfrentar los devastadores efectos de este gran enemigo de la salud de la mujer.

 

“El cáncer del cuello uterino es un problema de salud pública importante en los países menos desarrollados que persiste, pese a que por más de 30 años se cuenta con la prueba de citología vaginal”, afirmó Mercedes Juárez, jefa de la Unidad de Género, Etnia y Salud de la OPS.

 

“Esta tecnología, sencilla, eficaz y de bajo costo para la detección temprana de cáncer del cuello uterino, ofrece una alta probabilidad de curación a bajo costo en etapas tempranas. Sin embargo, no todos los grupos de mujeres tienen igual acceso a esta prueba oportunamente”.

 

El doctor Jon Andrus, principal asesor técnico de la Unidad de Inmunización de la OPS ha declarado que no se trata sólo de tener una vacuna que pueda prevenir el cáncer cervical.

 

“El desafío para los programas nacionales de inmunización alrededor del mundo, y muy especialmente en América Latina y el Caribe, es poner al alcance de todas las mujeres que más la necesitan esta tecnología salvadora de vidas”.

 

El doctor Andrus subrayó que el problema es que en un 80 por ciento de las mujeres que mueren de cáncer cervical son pobres y viven en zonas desfavorecidas. “Ellas serán las que más se beneficiarán de los esfuerzos para facilitar precios asequibles y acceso a esta vacuna”.

 

OBSTÁCULOS A LA SALUD

 

Expertos consultados coinciden en afirmar que el precio de la nueva vacuna disponible del VPH es un claro obstáculo para su efecto sanador en países de bajos recursos e ingresos muy limitados. A principios de este año, la vacuna desarrollada por la farmacéutica Merck se vendía el mercado privado por unos 120 dólares o más por dosis, con un precio total de al menos 360 dólares para la requerida serie de tres dosis.

 

Aunque Merck y GlaxoSmithKline (GSK) se han comprometido a ofrecer la vacuna a precios más bajos para los programas de salud del sector público del mundo en desarrollo, los acuerdos aún no han sido negociados y es por ello que expertos y oficiales de la OPS estiman como crucial que todas las agencias y organizaciones que trabajan en pro de la salud de la mujer negocien unidos con los fabricantes de las vacunas para alcanzar los precios más ventajosos que se puedan lograr como resultado de las tratativas.

 

La OPS estima que más de 37 mil 600 muertes por cáncer cervical se producen anualmente en América Latina y el Caribe. De acuerdo a un estudio OPS sobre la situación del cáncer cervical, los programas de monitoreo contra esta enfermedad generalmente no han dado resultados importantes en la región para una reducción de sus casos y tasas de mortalidad.

 

“No hay duda de que es crítico un mejoramiento de los servicios de salud para las mujeres, particularmente aquellos enfocados en la detección temprana de casos y en la capacitación y entrenamiento de personal especializado en cáncer cervical”, afirmó el doctor Andrus.

 

“No obstante, la prevención en las redes primarias de salud sigue siendo siempre lo mejor. Tenemos que hacer todo lo que sea posible para introducir una vacuna que puede prevenir la muerte de mujeres que padecen de este tipo de cáncer y, muy particularmente, dentro de las comunidades más pobres, ya que de ellas proviene el número desproporcionadamente más alto de mujeres que mueren por esta enfermedad”.

 

ABORDAJE INTER-PROGRAMÁTICO

 

La responsable de la Unidad de Género de la OPS señaló que la organización hemisférica aprovechó el Día Internacional de la Mujer para llamar la atención y concienciar sobre la importancia de este problema de salud de las mujeres. Mercedes Juárez afirmó que con este evento se buscó fortalecer el abordaje inter-programático para responder de manera integral al desafío que representa el control del cáncer cervical en las poblaciones más vulnerables.

 

“En este proceso, el rol de la sociedad civil es definitivo en la búsqueda de mecanismos para revertir el impacto que el cáncer cervical tiene en la vida de las mujeres”.

 

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. 

 

07/GG/CV



 


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